Responsabilidad Política ENJUVI 2011

El pasado mes de junio, la Dimensión de Justicia Paz y Reconciliación tuvo la oportunidad de participar en el Encuentro Nacional Juvenil Ignaciano Misión Esperanza (ENJUVI 2011). Más de 600 jóvenes de casi toda la república mexicana, se dieron cita en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), los días 24 al 26, con el afán de reflexionar sobre: ¿Qué hacer para que se note que somos hijos de Dios?
Para dar respuesta a dicha pregunta de manera responsable y cercana a la realidad, el día 25 se realizaron 22 talleres en diferentes temas, con la intención de hacer dialogar a los jóvenes sobre las circunstancias tan diversas que impactan en su cotidianeidad. Los temas fueron desde la iniciación en la fe cristiana hasta los temas sociales y de intervención en realidades concretas.
Por nuestra parte, dialogamos sobre la “Responsabilidad Política”, tratando de responder los principales cuestionamientos alrededor de dicho tema: qué es, a quién le corresponde asumirla y exigirla, de qué manera podemos hacerla más sensible ante necesidades sociales e individuales, para hablar de responsabilidad política es necesario primero ser responsable en la familia.
Cómo se desarrolló el taller
El objetivo del taller era comprender las claves cristianas que nos ayudan a crear una política incluyente, solidaria y justa, necesaria para la reconciliación nacional.
Para cumplirlo, decidimos abordarlo primeramente desde el punto de vista personal, es decir, tratar de establecer qué tan responsables somos con nosotros mismos y posteriormente qué tanto exigimos a los demás sean responsables.
En este país que presenta tantas complejidades y disparidades, nos resulta fácil señalar quien es el responsable: que si las inundaciones son responsabilidad de tal o cual estado, que si no me dieron respuesta en tiempo fue porque ya gobierna otro partido, o si me reprueban es porque el maestro me tiene mala fe, o si no puedo salir el fin de semana y mi hermano si es porque mis papás tiene preferencia, etc.
Desafortunadamente nunca reconoceremos la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene en esos actos. Si se inunda es por la cantidad de basura que tiramos a la calle a diario, si no se me brindó el servicio fue porque ya había pasado la fecha de atención, si reprueba es porque no estudié y si no salgo es por no haber cumplido con mis deberes. Es fácil culpar a otros de lo que yo he hecho mal o bien de lo que he dejado de hacer.
En esta etapa del taller se buscó que los participantes identificaran las actitudes que les impiden lograr sus objetivos, o las que deben de reforzar para cumplir con lo propuesto. Asimismo, debían de tomar conciencia que el problema y gran parte de la solución, somos cada uno de nosotros, que quienes deben de cambiar no son el vecino, maestro, autoridades o los padres de familia sino NOSOTROS MISMOS, y lo que exigimos para ellos debemos de exigirlo también para NOSOTROS.
Concluimos esta etapa, intercambiando diferentes puntos de vista sobres las actitudes que asumimos cotidianamente entre nosotros y cómo lidiar con ellas. Posteriormente, a través de la dinámica del collage los asistentes identificaron los principales hechos, fenómenos y/o problemáticas que padece nuestro país, limitando el desarrollo personal e impidiendo la interacción como sociedad.
Algunas de sus conclusiones fueron las siguientes:
•La corrupción en México ha construido tradiciones. Ello tiene que ver con la educación, con la necesidad profunda de reformas legales, ya que el infractor no tiene castigo.
•Hay una baja credibilidad social en que el manejo de la ley es imparcial.
•Frustración en la sociedad que no creé en las instituciones ni en la política para resolver sus problemas
•Reformar las instituciones y la manera en la cual son reclutados quienes dirigen las instituciones.
•El sindicalismo oficial ha aplastado la conciencia del trabajador.
•La educación pública que imparte el Estado es de muy baja calidad, y la educación privado de buena calidad tiene costos muy elevados.
•En México se tiene un racismo y una discriminación cultural y económica.
•Existe un gran sentimiento de enojo, frustración e impotencia en casi toda la población, nutrido de un miedo que paraliza.
•A los pueblos indígenas se les mantiene en un rezago y marginación que impiden su desarrollo.
•Falta de equidad, de protección, violencia contra mujeres, el abandono y la violencia en general son males que no se pueden erradicar fácilmente y mucho menos con una “guerra” contra el narcotráfico.
•Los medios de comunicación son manipulados bajo el interés de unos pocos.
Los chicos demostraron gran sensibilidad y conciencia de lo que padecen a diario, dentro o fuera de su comunidad. Era claro que con tales problemáticas las relaciones entre personas se vean dificultadas enormemente; ante esto, solicitamos como segunda parte de la dinámica, propusieran soluciones que ayudaran a mitigar estas problemáticas, su respuesta no se hizo esperar:
•Ser solidarios.
•Informar y difundir un mensaje de paz.
•Formar comunidad con compromiso del mayor bien.
•Proponer más, y quejarse menos.
•Autoconocimiento para cambiar y aportar.
•Participar proactivamente.
•Dar testimonio vivo y práctico.
•Difusión de valores desde el seno materno.
•Donación constante para el bien mayor.
•Reforzar los valores.
•Crear ciudadanía de tiempo completo.
•Elevar el índice de educación en todo el país, hacerla crítica y auto crítica.
•Conocimiento de nuestros derechos y obligaciones como ciudadano.
•Vivir y actuar con imagen de Jesús.
•Tiempo para el silencio interior.
•Democracia participativa desde la familia.
•Otredad y empatía.
•Diálogo entre culturas.
•Asambleas de la comunidad con participación activa en relación con las instituciones.
•Acciones responsable acorde a la realidad que se vive en cada zona del país.
Poco a poco los chicos iban entendiendo que los grandes cambios no empiezan desde arriba, que de nada nos serviría cambiar de partido o sistema si nosotros no participábamos activamente en cada decisión, que si bien la mayor responsabilidad en el actuar político es del presidente, gobernador presidentes municipales, diputados y senadores, mucha de esta también recae directamente en cada uno de nosotros, y por lo tanto somos responsables.
Los chicos concluyeron que era necesario incluir en este proceso a los excluidos, los señalados, los vulnerables, que no había momento para diferencias derechos y atenciones, era necesario conformar una comunidad capaz de participar en actividades que beneficiaran a todos, desde niños hasta adultos mayores; para lograrlo era necesario sanar afectos, relaciones humanas, miedos, acciones y a la misma comunidad, esta comunidad capaz de mirar a la creación, liberarse de odio, indiferencia, rencores, consumismo, egoísmo, materialismo, estereotipos, etc., y por último buscar el perdón y la reconciliación a nivel personal y sobre todo con quienes son los principales corruptores del sistema, para con ello romper el círculo vicioso de la violencia.
Cambiar de actitud, haría más viable y productivo el diálogo entre los ciudadanos y las instituciones, materializaría paulatinamente las soluciones planteadas por los asistentes, haría de México un país mejor, ya que su gente también lo sería.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|










